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miércoles, 27 de junio de 2012

El Papa y los cambios

Por Dalia Acosta
. (FIN/2012)
LA HABANA, 2 abr (IPS) - El mensaje de Benedicto XVI a favor de la necesidad de cambios en Cuba y en el mundo debería incluir también a las iglesias, según variadas voces de la sociedad civil de esta isla que, independientemente de creencias e ideologías, reconocieron el impacto de la visita papal.
Convencido de que muchas personas "no podrán darse cuenta ahora" de la importancia real de la visita realizada la pasada semana por el Papa a Cuba, el reverendo Raimundo García dijo a IPS que la Iglesia Católica muestra el poder de la renovación "en medio de circunstancias muy complicadas". "Se evidencia que Cuba es cada vez menos la imagen que muchos tienen de algo detenido en el espacio y el tiempo", añadió, vía correo electrónico, el pastor jubilado de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba.
García, también director del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo, reconoció la "capacidad de diálogo" de la institución católica con el poder político y de gobierno del país.
"Tal vez sea el momento oportuno de estrechar esa mano", añadió el pastor, quien se destaca entre los promotores de un incipiente diálogo interreligioso en la isla.
Catorce años después de la visita del papa Juan Pablo II, considerada un punto de inflexión en las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado cubano, Benedicto XVI llegó a una sociedad que se vuelve cada vez más heterogénea, reconocieron los intelectuales católicos Roberto Veiga y Lenier González en respuesta conjunta a la consulta de IPS.
Veiga y González, editores de
Espacio Laical, revista del Consejo Arquidiocesano de Laicos de La Habana, señalaron que, al esbozar cuánto "queda por hacer para alcanzar un país mejor", el Papa promovió la verdad y la vida, el matrimonio y la familia, la libertad y la justicia, el diálogo y la inclusión social, el perdón y la reconciliación.
El "desafío" de esta propuesta, añadieron, consiste en la exigencia de "una metodología de relación y acompañamiento a una sociedad sumamente diversa", en la que cobran "consistencia movimientos que defienden agendas relacionadas con temas religiosos, ambientales, raciales, migratorios, de orientación sexual, de género y políticos".
Por otra parte, está el reto de incluir "a los cubanos de esta isla y de la diáspora". Podemos "encontrar emigrados que no quieren relacionarse con su patria y grupos políticos, de una y otra parte del espectro, que no aceptan el diálogo y el consenso como metodología para construir el país", señalaron.
La palabra "diálogo" se destaca en el centro de los análisis, incluso entre comunistas y activistas por los derechos sexuales, como el médico Alberto Roque, quien en un texto publicado en su blog
HOMO@sapiens.cu se cuestiona si la Iglesia Católica "también se percibe como parte del mundo" que debe cambiar.
Entre las necesidades de cambios, según varias preguntas enumeradas por Roque y enviadas a IPS vía correo electrónico, aparece la cuestión de si la Iglesia Católica estará dispuesta a cambiar sus posiciones sobre el aborto, las relaciones homosexuales, la subordinación de la mujer e, incluso, eliminar su influencia fundamentalista sobre determinados gobiernos.
"Las y los creyentes, las iglesias todas, deben formar parte del diálogo que mejore la nación que queremos", opinó Roque. En una posición más crítica, la bloguera feminista Yasmín S. Portales comentó a IPS que, con el actual "fortalecimiento de las posiciones políticas de la Iglesia Católica cubana", esta se afianza como "único interlocutor del gobierno", situación que genera "tensiones al interior de la sociedad civil" al restar legitimidad a otros actores.
Para la autora del blog
En 2310 y 8225, entre los saldos podría estar "el aumento de los obstáculos para la lucha contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género y la amenaza, a mediano o largo plazo, del compromiso del Estado con la defensa de los derechos sexuales y reproductivos de toda su ciudadanía".
Sin embargo, apenas una minoría de las personas participantes en una consulta realizada por IPS en la red social Facebook, opinó que la Iglesia Católica podrá tener un impacto real en derechos conquistados por la población cubana hace décadas, como el aborto en condiciones institucionales seguras y el control de la natalidad.
Otra podría ser la situación en cuanto a "derechos por conquistar", como es el caso de las actuales propuestas de reformas legales a favor de las minorías sexuales y que, de entrada, hacen concesiones a los sectores más conservadores y patriarcales, al proponer unión legal en lugar de matrimonio y no incluir la adopción.
Así, el físico y bloguero Rogelio M. Díaz Moreno, creador de la bitácora
Bubusopia, alertó en conversación con IPS sobre el refuerzo desde la Iglesia Católica "de un discurso acaparador de toda la espiritualidad y valores éticos y familiares frente a otras posturas posibles".
Para la periodista Dixie Edith, el rescate de valores que sufrieron el impacto de la crisis económica de los años 90 no puede implicar el reforzamiento del patriarcado. "La familia enfrenta una crisis, pero la salida no está por el retorno al pasado, sino por la búsqueda de nuevas formas y relaciones más equitativas", dijo a IPS.
Opiniones en el
Café 108, sección de participación del sitio web de IPS en Cuba, destacaron el fortalecimiento de las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado, el apoyo a los cambios necesarios en la isla y a la reconciliación nacional y la condena a las sanciones económicas decretadas por Estados Unidos hace más de 50 años.
No faltaron, además, recordatorios de que esta isla no es un país de mayoría católica, sino de una amplia presencia de creyentes de otras religiones y de personas ateas, por lo que determinados espacios de diálogo o influenza social no deberían ser reservados para una sola iglesia o protagonizados por ella.
En ese sentido, Roberto Méndez, consultor del Pontificio Consejo para la Cultura del Vaticano, aseguró a IPS que el Papa prefirió ceñirse en sus intervenciones públicas a la ética que deriva de la tradición cristiana y que "puede ser puente de encuentro entre creyentes y no creyentes". "No hay que esperar de esta visita que por sí misma traiga espectaculares cambios en el ámbito social y político, eso es cuestión de los propios cubanos, pero sí creo que ayudará notablemente en las relaciones Iglesia-Estado y reforzará la presencia católica en el plano público", afirmó el escritor

Detenidos 'a golpe limpio' una veintena de opositores en Palma Soriano (DDC)

| Palma Soriano | 02-04-2012 - 8:41 pm.
Entre ellos, el exprisionero del Grupo de los 75 José Daniel Ferrer y la Dama de Blanco Belkis Cantillo.
Una veintena de opositores fueron detenidos por exigir en las calles de Palma Soriano la libertad de dos activistas y la del joven detenido durante la misa del papa Benedicto XVI en Santiago de Cuba, informó Radio Martí.
El ex-preso político Raumel Vinajera Estive había declarado momentos antes de su arresto que exigirían a las autoridades policiales la liberación de Rogelio Tavío López, Bismar Mustelier Galán y Andrés Carrión Álvarez.
Los opositores fueron detenidos minutos después dentro de una vivienda, según la Dama de Blanco Tania Montoya, esposa de Vinajera Estive.
"Allanaron dos viviendas y se llevaron a los opositores que se encontraban aquí a golpe limpio", aseguró Montoya.
Según dijo a DIARIO DE CUBA José Daniel Ferrer García, coordinador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), los activistas fueron sacados violentamente y el asalto ocasionó graves daños a la casa donde estaban.
Ferrer fue detenido poco después junto a su esposa, la Dama de Blanco Belkis Cantillo, y otros activistas que se encontraban en su vivienda, informó el ex preso político del Grupo de los 75 Pedro Argüelles Morán a través de Háblalo sin Miedo.
El líder de la UNPACU logró enviar un mensaje a la plataforma antes de ser arrestado.
"Están asaltando mi vivienda (…) todos los jefes de la policía política de la zona y otros jefes de Santiago de Cuba acaban de personarse en mi vivienda y quieren derribar la puerta. Hay una situación difícil, tenemos personas dentro de la vivienda y no vamos a permitir que entren por la fuerza en nuestra vivienda", dijo.
Las detenciones habrían afectado a decenas de personas en Palma Soriano, entre disidentes y familiares.
Mientras tanto, en el poblado de El Caney 11 opositores salieron a las calles con carteles y recibieron un acto de repudio. Algo similar ocurrió en el reparto Vista Hermosa, de Santiago de Cuba, donde 14 personas se manifestaron públicamente contra el Gobierno.

Cruz Roja investiga incidente durante misa papal en Santiago de Cuba (ENH)*


Funcionarios de la Cruz Roja Internacional aún no han identificado al hombre que vestía uniforme de la rama cubana de ese cuerpo y agredió físicamente al santiaguero detenido por Seguridad del Estado tras gritar consignas antigubernamentales durante una misa papal en Santiago de Cuba hace una semana.
“Todavía no sabemos nada más que hace una semana”, dijo Moeckli Olivier, vocero de la Delegación Regional de la Cruz Roja Internacional para Centroamérica (CRI). “No tenemos más información sobre los hechos”.
El incidente ocurrió minutos antes de la misa papal en la Plaza Antonio Maceo cuando Andrés Carrión Alvarez gritó “¡Libertad!” y ¡Abajo el comunismo!”. Cuando Carrión era sacado por agentes de la Seguridad, un camillero de la Cruz Roja Cubana le dio una violenta bofetada y lo golpeó con una camilla plegable. Otras personas en la audiencia también le pegaron.
La CRI, que se encarga de asuntos relacionados con Centroamérica, Cuba y República Dominicana, está investigando el incidente desde su sede en la Ciudad de México tras el pedido del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, de Madrid.
Olivier consideró los hechos “incompatibles con los principios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja”. Dijo que esperan más información sobre el caso por parte de la Cruz Roja Cubana, la cual aún no ha comunicado detalles sobre los voluntarios.
“Lo siento, me gustaría dar más información pero no la tengo”, dijo Olivier.

*NOTA DEL ADMINISTRADOR DEL BLOG Y PRESIDENTE DE OPINA-PRESS: Como escribí en la acotación de una entrada anterior dudo mucho que el individuo agresor sea o haya sido miembro de la cruz Roja Cubana, por lo que también dudo de esa investigación, al menos dentro de la institución nacional.

PUERTO PADRE, Cuba, marzo, (Alberto Méndez Castelló, www.cubanet.org) -

Mientras abría la reja el carcelero dijo: “Recoja sus cosas y venga conmigo”.
 “No tengo nada que recoger”, dije.
Llevaba poco más de tres días allí. De mis captores solo aceptaba agua por elemental instinto de conservación. Tenía la garanta infectada y una llaga purulenta me latía en la planta del pie derecho. El pie de atleta, o vaya usted a saber qué tribu de hongos, me devoraba la piel sobre el calcáneo.  Casi una hora antes de detenerme me habían recomendado consultar a un dermatólogo.
Llevaba una bolsa plástica con los medicamentos cuando me introdujeron en un patrullero de la policía nacional. Pero en el acta de los objetos ocupados solo aparecen  un teléfono móvil, una agenda y una pluma. Mis herramientas.
Puntalmente una doctora y una enfermera llegan a mi celda cada día. En un sobre amarillo traen medicamentos como los ocupados. Me muestran que son auténticos, que permanecen sellados y que no están vencidos. “Mire, compruébelo usted mismo”, dice la doctora.
Pero siempre repito lo mismo a ellas que cumplen con su trabajo hasta las cuatro de la tarde, y a los carceleros, que hasta las 10 de la noche vienen a mi celda con sus pastillas, gárgaras y pócimas: “No tengo por qué aceptar sus servicios. Ustedes sirven a mis secuestradores”.
En una de las dos mujeres descubrí humedad en los ojos, en la otra no. Escénicamente, es tan fría como una máquina de calcular. Me dicen que los jefes han autorizado que puedo usar mis espejuelos.
 “No debo aceptar comida ni medicamentes por motivos de consciencia” escribí a mi mujer, pero la nota nunca llegó a sus manos. En abril cumplimos 27 años de casados.
Me sacan de la ceda para llevarme a un cuarto de interrogatorio Ella estaba ahí. “¿Por qué viniste? Siempre te pedí que no vinieras a un lugar como este”.
 “Yo soy tu mujer”, me respondió.
Trae pollo y arroz y pan y leche. Trae jabón y cepillo y dentífrico. Y con qué afeitarme y toallas y con qué estar limpio. A fin de cuentas, todo está tan sucio…menos mi conciencia.
 “Llévate todo eso”, le digo. Se va. Solo me quedo con un beso.
Pedí un libro al carcelero. Se encogió de hombros y hace un gesto. Parece que es un objeto raro aquí. Al poco rato el carcelero regresa. “¿Y usted se va a leer esto?”, me pregunta.
Ha traído un libro nuevo. El primer lector no pasó de la segunda página. Hasta ahí llegan sus huellas. El instructor me manda  “El peor viaje del mundo”, 905 páginas escritas por  Apsley Cherry-Garrard sobre la expedición de Robert Falcon Scott al Polo Sur.
 “¡Estupendo!”, digo para mis adentros, pero pregunto “¿Tendré que leérmelo completo aquí?” El carcelero me mira y sonríe: “Pienso que no tendrá que leerlo todo aquí”.
Los carceleros son tres. Todos de origen campesino. Uno me cuenta que está perdidamente enamorado de su novia-mujer y quisiera escribirle una carta, pero no sabe cómo hacerlo.
 “¿Qué grado escolar tienes?”.
 “Doce”, me responde.
 “No busques palabras. Cuéntale lo que sientes por ella. Sé sincero y verás qué bien te va”.
El carcelero se marcha. Tiene 22 años, muy pocos para un lugar como este. No ha leído las normas de su trabajo. Le pido: “Diga a sus jefes que le den a leer el reglamento para el control de detenidos hasta que lo aprenda”.
¡Qué detenido tan magnífico soy! …Secuestrado y enseñando a su carcelero, pienso. Pero es que lo necesita. Su cara es un libro abierto, tanto como la del mayor y la del teniente coronel de la policía política que ejecutaron mi secuestro. Solo que la del joven carcelero es un libro de cuentos para niños, mientras los otros son dos tomos de una historia de terror.
Quedo en mi celda con Cherry-Garrard. ¡Qué interesante!  A propósito de cómo, para salvarse de males hepáticos, tuvo que comer la carne del perro de su segundo de a bordo, Scott escribe: “A tal punto es cierto que la necesidad no está regida por ley alguna”.
Suspendo la lectura preguntándome: “¿Acaso no me encuentro en estado de necesidad?”. No puedo menos que sonreír al responderme: “Pues si Scott salvó la vida comiendo carne de perro, tú tendrás que hacerlo manteniendo el estómago vacío”.
Al caer la tarde el instructor penal viene a mi celda. Es un mayor de investigaciones criminales y operaciones a quien la policía política ha encargado el trabajo sucio de… “legalizar” mi secuestro mediante un supuesto delito de alteración del orden público, con el deliberado propósito de impedir que salga al ciberespacio lo que no publicará la prensa extranjera acreditada -y ni remotamente los medios oficiales- sobre el peregrinar del Papa Benedicto XVI por Santiago de Cuba.
Ya lo habían hecho antes, ¿por qué pensar que no lo harían ahora?
Pidiéndonos el imprescindible anonimato, alguien ya nos había advertido: “Mire, prefieren que se forme un alboroto por su detención al alboroto que se va a formar cuando usted empiece a escarbar en una aconteciendo como este. Si considera la realización de un sueño estar en un lugar adecuado para observar lo que debe escribir y escuchar lo que debe contar, eso para algunos personajes es una verdadera pesadilla. Le aseguro que mientras el Papa esté en Cuba, ellos quieren dormir tranquilos sin importarles dónde usted duerme.”
La suerte estaba echada: o no decretaban coto vedado y podía ir a la caza de las noticias o al ellos darme caza me transformaban en actualidad, mostrándose tal cual son.
Tanto hay que ocultar y tal es el temor a la realidad.

Alberto Méndez Castelló se proponía cubrir la visita de Benedicto XVI a Santiago de Cuba. Parafraseando a Ernest Hemingway, dijo que quería “ir a dónde hay que ir, ver lo que hay que ver y hacer lo que hay que hacer”. Pero el pasado 22 de marzo agentes de la Seguridad cubana lo detuvieron por más de tres días, tiempo suficiente para impedirle que llegara a Santiago de Cuba a reportar la visita papal.
Méndez Castelló permanece ahora en su casa bajo la vigilancia de las autoridades que, como firmes centinelas de la censura, limitan los movimientos del periodista. “Aprovecho entonces este cerco para dedicarme a escribir una larga crónica de lo que pasé en esas 75 horas y 15 minutos. Tal vez vaya más atrás, tal vez escriba un libro”, dijo. Cubanet se complace hoy en publicar el primero de una serie de artículos sobre las vivencias de Méndez Castelló tras las rejas y los acontecimientos que provocaron su arresto, otro ejemplo de la persecución que sufren aquellos que no se ajustan a la línea editorial que dicta el Gobierno cubano.
Una morgue singular
Por  Juan Juan Almeida / especial para martinoticias.com
Como ya se había anunciado, la visita del Santo Padre a cualquier lugar del mundo es todo un suceso que atrae la atención de católicos y no católicos, estimula la opinión y el comentario de creyentes, agnósticos y ateos.

Cuba no fue la excepción. Pero a veces los humanos nos empeñamos en buscar esas respuestas que no poseen ni Dios ni El Diablo, sacamos frases de contexto con tal de inventar ilusiones.

Las sagradas escrituras están repletas de versículos como este: “Desnudo, y me cubristeis;  enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí”. Con esto me arriesgo a decir que hablar de la tolerancia, los pobres, los enfermos y los presos, es un discurso  necesario pero genérico que sirve lo mismo en La Habana, Honolulu, Edmonton o Katmandú.

Durante todos estos días, la policía detuvo a más de 150 personas para evitar que asistieran  a misa, el clero cubano calló y perdió credibilidad. No veo mucha diferencia entre el año 60 y el 2000. Ayer expulsaron a curas, hoy expulsan a feligreses. Las ranas no son más que  anfibios de aspecto desagradable y excelentes saltadoras.

El viaje de Su Santidad Benedicto XVI nos dejó muy útiles enseñanzas, la primera a tener en  cuenta: por más que beses, las ranas no se convierten en princesas, el tiempo continúa  corriendo y vivir mirando hacia afuera no resuelve nuestros problemas.

Santiago de Cuba es una ciudad con fama, muy bien merecida, de  excelente tradición coral.

Los cantos que adornaron la homilía del Sumo Pontífice estuvieron de maravilla, inmejorables, también vimos muy bien organizado el coro de agresivos prelados gubernamentales que con total jurisdicción policial golpearon al parroquiano que intentó acercarse al altar para pedir Libertad. Sin dudas, El Papa trasmitió al pueblo cubano su mensaje de esperanza, pero no logro entender de qué sirve un viernes santo festivo para quien sufre o disfruta de un interminable año sabático.

Es demasiado temprano para estimar el impacto de una peregrinación desbordante en expectativas. Para mí la mejor pincelada de esta jornada pastoral que no sabría definir si  devendrá en ideológica, política, humorística o religiosa, fue la osadía de convertir la Nunciatura apostólica en una morgue local para dar la extremaunción a un cadáver que no muere, y regalar en secreto un rosario bendecido para el mesías que aún enfermo no se decide a enfermar.

Partido Popular español discute visita del Papa a Cuba

Por  martinoticias.com
El gobernante Partido Popular español ratificó a la defensa de la libertad y la democracia en Cuba.
Representantes de varias asociaciones cubanas en España se reunieron hoy en Madrid con miembros del gobernante Partido Popular (PP) donde analizaron la visita del Papa a la Isla así como la situación de los disidentes que residen en este país.
El Partido Popular informó en un comunicado de prensa que en el encuentro se analizaron las posibles repercusiones de la visita de Benedicto XVI y la ola de detenciones a opositores, disidentes y Damas de Blanco.
En la reunión, donde estuvo presente el secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del PP, José Ramón García-Hernández, trataron la situación de los presos liberados tras el acuerdo de los Gobiernos de Cuba y España y que ahora residen en la madre patria.
Los presentes expresaron al PP "su permanente y activo compromiso en la defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos del pueblo cubano", enfatiza la nota de prensa.
También los representantes de la sociedad civil cubana se comprometieron a celebrar reuniones de manera periódica.
En la junta participaron Carlos Pay, portavoz del Movimiento Cristiano de Liberación, y representantes de las Damas de Blanco, del Partido Demócrata Cristiano, del Partido Liberal Cubano, del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, de la Federación Española de Asociaciones Cubanas (FECU) y distintos periodistas cubanos, informó la agencia de noticias EFE.

jueves, 21 de junio de 2012

Tras la visita del Pontífice

Oscar Elías Biscet  
1 April 2012
El Nuevo Herald
No me opuse a la visita del Papa Benedicto XVI a mi país. Aun convencido de que no esperaría palabra de solidaridad con aquellos que llevamos muchos años en la búsqueda de la libertad para la nación cubana.
La disidencia en Cuba se enfrenta a un sistema totalitario estalinista con todos los recursos a su disposición para frenar o aniquilar cualquier acto de rebeldía en la búsqueda de los derechos humanos fundamentales de los cubanos. Quienes levantan su voz en contra de la justicia son vituperados y ultrajados en sus medios masivos de difusión.
El sistema carcelario, las torturas y el paredón de fusilamiento serían las cuotas obligadas para esos valientes contestatarios.
No abundaré en los vergonzosos actos de la jerarquía de la Iglesia Católica cubana. Al llamar a la policía política y expulsar por la fuerza a un grupo de personas que confiaron en su caridad y se refugiaron en su seno para reclamar libertades básicas para sus conciudadanos.
Tampoco por la falta de no tributarles misas a los mártires Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto, Laura Pollán y Wilmar Villar. Las complicidades de las iglesias cubanas con la dictadura castrista son tan evidentes que solo con su silencio cruel han asesinado durante años las esperanzas de libertades del pueblo cubano.
Las palabras de Benedicto XVI durante su estancia en Cuba fueron de mucha precaución para evitar desavenencias con la cúpula castrista.
En la misa de Santiago de Cuba, un ciudadano sencillo se lo recordó en alta voz y fue golpeado y detenido por la policía política. Esa muestra de violencia extrema ante su eminencia Benedicto XVI se había realizado a la vista del pueblo antes y durante su visita.
En las diferentes homilías en esta visita papal no hubo palabras de aliento para estos valientes pacificadores y perseguidos. Fueron olvidadas las bienaventuranzas de Jesucristo.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Jesucristo fue un extremista de la filosofía del amor. Dispuso amar al enemigo y orar por los que nos odian. Existen personas con conductas aberrantes condenadas por siempre, como aquellos ángeles que guardan prisión perpetua hasta el juicio final. El evangelio nos recuerda que no debe haber fusión entre el bien y el mal. Los malos deben arrepentirse para el perdón y la reconciliación.
En el caso de Cuba deberían salir del poder todos los relacionados con hechos de sangre, como crímenes de inhumanidad y de genocidio, y tomarse medidas que garanticen las libertades básicas de todos los cubanos sin excepciones. Y también el establecimiento de un gobierno provisional con todas las fuerzas democráticas del país. Entonces podremos iniciar un proceso hacia la transición democrática.
En varias ocasiones he indicado que la Iglesia Católica cubana puede y debe actuar como mediador en todo proceso de libertad y de democracia para el pueblo cubano. Hoy no lo niego pero sugiero con bondad que primero debe reestructurarse la jerarquía de la Iglesia con personas que den el ejemplo de la prédica cristiana de Pérez Serantes, Pedro Meurice y otros buenos sacerdotes católicos que pudieran llamarse los cardenales del pueblo. Así se recuperaría la confianza en la milenaria institución.
Entre los mediadores no olvidaremos a los sacerdotes protestantes y evangélicos. Ellos podrían participar como institución en la formación de un comité de pastores. Esto aseguraría un balance justo y equilibrado en las negociaciones del camino hacia un estado de derecho democrático.
Dios es la libertad absoluta. Asimismo es poder, sabiduría, majestad, amor y gloria. Para él, no hay nada imposible. Por esto esperamos y actuamos en él en la promoción para nuestra nación de una sociedad libre donde predomine para el bien de todos su triada básica: cristianismo, comercio y civilización.

Una falta de solidaridad

Lincoln Diaz-Balart  
1 April 2012
El Nuevo Herald
El Papa Benedicto XVI nunca debería haber aceptado las condiciones en las que insistió la dictadura cubana para su viaje. Al seguir las condiciones de la dictadura al pie de la letra, el viaje constituyó una triste manifestación de falta de solidaridad hacia la opresión del pueblo cubano.
Fue impropio que el Papa no se reuniera con las Damas de Blanco, católicas devotas. Fue impropio que no mencionara el sacrificio de Zapata, Villar y Laura Pollán, mártires recientes de la lucha por la libertad de Cuba.
Se conoce comúnmente que el matrimonio de conveniencia de la Iglesia con la dictadura fue planeado y guiado por el colaboracionista cardenal cubano Ortega. Pero el hecho que el señor cardenal (“¡Saquen a la fuerza a los opositores pacíficos de la iglesia!”), haya sido quien planeó la boda, no justifica el matrimonio.
Se ha repetido la historia en Cuba. Recientemente releí la magistral obra sobre la política del Vaticano hacia Cuba en el siglo XIX por el historiador jesuita Manuel Maza Miguel, Entre la ideología y la compasión . León XIII, un Sumo Pontífice erudito y extremadamente respetado, fue aliado de muchas justas causas en su tiempo, pero no fue amigo de la libertad de Cuba. Maza Miguel describe como iglesias católicas fueron utilizadas como fuertes del ejército colonial español en Cuba. “¿Cómo explicar que un Papa, como el extraordinario León XIII, tan solidario con la clase obrera, no pudiera comprender la justicia de la causa independentista de Cuba?”. El historiador jesuita continúa: “Las medidas que tomarían las autoridades civiles y eclesiásticas españolas contra los que buscaban un nuevo rumbo para Cuba limitarían decisivamente la presencia y el vigor del catolicismo en el ethos cubano”.
Hay muchos católicos admirables y patriotas en Cuba, y la Iglesia sobrevivirá esta difícil prueba de fe para los católicos cubanos. Pero la historia no se puede separar de la política. No es sorprendente que, en contraste con muchos países de Europa y Latinoamérica, nunca hubo un partido político demócrata cristiano de importancia durante la primera República (1902-1958). Yo creo que la influencia política de la Iglesia será aún menor en la Segunda República que se aproxima a pesar de la cruel falta de solidaridad que los cubanos han sufrido por más de cinco décadas.

Lo que el Papa vio en Cuba

Carlos Alberto Montaner  
1 April 2012
El Nuevo Herald
Cientos de millones de personas vieron al papa en Cuba, oyeron sus discursos y contemplaron lo que allí sucedió. Cada uno de esos testigos, como es natural, percibió la visita de manera diferente. Ahora lo interesante es saber cuál fue la percepción del papa y de su entorno. Esto es lo que he podido averiguar por medio de fuentes eclesiásticas (y otras) que desean mantenerse en total anonimato. Algunas de esas fuentes estuvieron muy cerca del Santo Padre.
Primero. A Benedicto XVI le sorprendió el inmenso contraste entre el recibimiento mexicano –alegre, libre, multitudinario y espontáneo–, en medio de una ciudad viva y económicamente vibrante, y las crispadas ceremonias cubanas, evidentemente controladas por la policía política, celebradas en un país empobrecido hasta la miseria, precedidas por centenares de detenciones. El espectáculo horrendo de un joven salvajemente golpeado por un policía disfrazado de camillero de la Cruz Roja le tocó el corazón al papa y se interesó personalmente por su destino. Al fin y al cabo, el pobre hombre sólo había gritado “abajo el comunismo”, versión popular de lo que él mismo había dicho al salir de Italia cuando declaró que el marxismo era una ideología fracasada a la que había que enterrar.
Segundo. Al papa y a su séquito les pareció lamentable que Raúl Castro pronunciara en Santiago de Cuba el clásico discurso estalinista de guerra fría con que intentaba justificar la dictadura. Esperaban un mensaje de cambio y de esperanza, no de reiteración de las líneas maestras del régimen. Ese texto, junto a los discursos que pronunciaron el canciller Bruno Rodríguez y el vicepresidente a cargo del sector económico, Marino Alberto Murillo, los convencieron de que Raúl Castro está mucho más interesado en mantenerse anclado en el pasado que en preparar un futuro mejor para los cubanos.
Tercero. Comprobaron, con dolor, que la petición del anterior papa, Juan Pablo II, durante su visita de hace 14 años, encaminada a que los cubanos perdieran el miedo, había sido inútil. Salvo unos cuantos centenares de demócratas de la oposición, permanentemente acosados y golpeados, y a veces encarcelados, ésa es una sociedad podrida por el miedo. Pero la manifestación de miedo que más les intrigó no fue la de los opositores, sino la de los aparentes partidarios. Conocieron muy de cerca el doble lenguaje y eso los aterró. Cuando hablaban a solas con los funcionarios, estos se manifestaban abiertos, tolerantes y deseosos de reformas profundas que abarcaran el terreno político. Uno, en privado, hasta llegó a admitir que eran necesarios el multipartidismo y las elecciones libres para que la sociedad realmente avanzara hacia la modernidad, aunque los comunistas perdieran el poder. Pero, tan pronto se sumaba otra persona a la conversación, o aparecían los periodistas, retomaban el discurso ortodoxo más inflexible y estalinista, repitiendo el guión oficial sin excluir una sola coma. Era un espectáculo muy penoso.
Cuarto. El papa y su comitiva confirmaron lo que ya intuían: la Iglesia cubana está escindida en dos líneas clarísimas: la del cardenal Jaime Ortega, contemporizador hasta el extremo colaboracionista de pedirle a la fuerza pública que desalojara un templo ocupado por unos feligreses que deseaban protestar contra la dictadura, a sabiendas de que serían detenidos y seguramente maltratados, y la de obispos como Dionisio García Ibáñez, quien fue ingeniero antes de ordenarse como sacerdote, mucho más firme en su rechazo al régimen cubano. Mientras Jaime Ortega se queda en el ámbito de la compasión por algunas víctimas del gobierno (evidentemente no de todas), Dionisio (aun cuando sigue siendo amigo del Cardenal) y otros sacerdotes, como el famoso cura José Conrado Rodríguez, párroco en una iglesia de Santiago de Cuba, están convencidos de que no habrá alivio ni reconciliación entre los cubanos hasta que ese régimen no sea pacíficamente sustituido por una verdadera democracia que tome en cuenta las opiniones de toda la sociedad y no solamente las de un puñado de ultracomunistas enredados en las telarañas del pasado.
Quinto. El papa comprobó que su contemporáneo Fidel Castro –tienen la misma edad– está en peores condiciones físicas y mentales que él. Encontró a un ancianito físicamente desvalido, mentalmente errático y con graves dificultades para comunicarse. Está liquidado. El papa, que es un hombre bueno, oró por él. Ésa es la costumbre cristiana.

Nuestra experiencia cubana

Manny García-Tuñón  
Pequeños Negocios
2 April 2012
El Nuevo Herald
Mi esposa Helin y yo compartimos muchas experiencias culturales. Los dos nacimos en Miami, hijos de padres cubanos que emigraron a los Estados Unidos como jóvenes después de que Fidel Castro tomara el poder a la fuerza y convirtiera a la idílica isla en un estado comunista. Ninguno de los dos tenemos familia en Cuba y nunca habíamos considerado viajar a la isla mientras los cubanos siguieran sufriendo bajo el comunismo. Pero Helin y yo también compartíamos la misma penosa duda. Como muchos miembros de nuestra generación que nacimos en el exilio y nunca nos hemos sentido lo suficientemente americanos para ser americanos o lo suficientemente cubanos para ser cubanos, siempre nos sentimos robados de la auténtica experiencia cubana y nos preguntábamos, “¿Somos cubanos o americanos?” Crecí pensando que yo era un “cubanoamericano,” pero, ¿existe esto en realidad? La semana pasada recibimos juntos la respuesta a nuestra pregunta.
El lunes 26 de marzo a las 10:00a.m., el segundo de dos aviones alquilado por la Arquidiócesis de Miami con 310 peregrinos viajando para asistir a las misas papales en Cuba aterrizó en Santiago – esa legendaria tierra donde el papá de Helin, que falleció hace cuatro años, había nacido. Helin y yo estábamos en ese avión. Cuando el avión tocó tierra yo la cogí de la mano mientras ella sólo miraba por la ventana. Entonces, finalmente, se viró y me dijo “de verdad existe…”. “Sí” le dije con compasión. Cuba, la Tierra de Nunca Jamás de nuestra generación, realmente existe.
Para nosotros, el viajar con nuestra Arquidiócesis de Miami como peregrinos de la histórica visita de Benedicto XVI, era la justificación para hacer el viaje. Las emociones que Helin y yo experimentamos juntos en Cuba fueron de la felicidad a la tristeza y del furor a la alegría. Nos unimos a los fieles que aplaudían y cantaban mientras el Santo Padre llegaba a celebrar las misas – ¡muchos sabían todas las canciones y las respuestas! Nos quedamos sin palabras al ver que muchas de las mismas personas aplaudieron cuando llegó su dictador. Nos reímos. Lloramos. Rezamos mucho. Mi primo, que también estaba en la peregrinación de Miami, les decía a todos los que conocía “recuerda que somos hermanos”. Ellos también se rieron. Lloraron. También rezaron.
Hablamos con la gente que conocimos en las calles. Les hacíamos preguntas, compartimos nuestro testimonio y aprendimos mucho. Una cosa muy importante que aprendimos es que la mayoría de los cubanos en la isla simplemente no sabe ser libre. Piensan que “los derechos” son algo que el gobierno da y quita al pueblo. No tienen noción de que sus derechos son inalienables, dados por Dios, y por lo tanto, que nadie se los puede arrebatar —especialmente su libertad. No entienden que ellos son libres, porque nacieron bajo un sistema que les ha quitado su “expresión de la libertad”, pero no su libertad. Y no su dignidad como seres humanos. Eso les pertenece. Únicamente, ellos no lo saben.
Nos dimos cuenta de que el Arzobispo de Santiago de Cuba es un verdadero pastor de los cubanos dentro y fuera de la isla. En su mensaje en la Plaza de Antonio Maceo, el Arzobispo Primado dijo: “El proceso de alcanzar estos ideales nunca termina, también hoy estamos empeñados en conseguir que el bienestar y la justicia lleguen a todos. Somos un solo pueblo pero con diferentes criterios en cuanto al camino para buscar un futuro mejor. A lo largo de nuestra corta historia, este hermoso empeño se ha visto oscurecido por los egoísmos, la incapacidad de diálogo y de respeto al otro, la presencia de intereses ajenos a los nuestros, la exclusión y la intolerancia, hasta llegar a ser irreconciliables, en vez de buscar las coincidencias que nos animan a caminar juntos. Hemos llegado a la violencia entre cubanos, que hace sufrir a todos, no beneficia a nadie, hiere la dignidad y dificulta el verdadero desarrollo material y espiritual de nuestro pueblo. Es necesario superar las barreras que separan a los cubanos entre sí. Este es un deseo querido por todos y que escuchábamos diariamente en forma de súplica cantada durante la misión con la Virgen en preparación de este Año Jubilar: ‘Todos tus hijos, a ti clamamos, Virgen Mambisa, que seamos hermanos’”.
Aprendimos que la realidad y los conflictos ideológicos de Cuba son hoy tan complicados como lo han sido siempre y también así son los recuerdos de los que mucho han sufrido. Como resultado de nuestro viaje, hemos aprendido a honrar y respetar, más profundamente que nunca antes, esos recuerdos y los sacrificios de nuestros padres y abuelos. Nunca podremos pagarles por lo que hicieron en el pasado.
Quizás lo más importante que aprendimos es lo agradecidos que tenemos que estar por ser quienes somos y tener lo que tenemos. Estamos agradecidos a nuestro país, los Estados Unidos de América por brindarnos la expresión de libertad que es negada a otros. Les agradecemos a nuestros padres y abuelos el hecho de que, aunque Helin y yo no pudimos vivir en Cuba, no perdimos nada de la auténtica experiencia cubana – aun en Miami.
Sí, como la legendaria Cuba nosotros, los “cubanoamericanos”, existimos y tal vez, sólo tal vez, somos los llamados a ayudar a nuestros hermanos en la isla a comenzar algo nuevo y ese futuro mejor.
Manny García-Tuñón es el presidente de Lemartec, una firma internacional de diseño y construcción radicada en Miami, Florida.manny@mgtunon.comwww.unosminutosconmanny.com

Fidel Castro a la Iglesia: podemos ser amigos sin que pensemos igual; Benedicto XVI: el marxismo no es una alternativa real para el mundo actual

ANDREA RODRIGUEZ  
AP / El Nuevo Herald
1 April 2012
LA HABANA
Para ser amigos no hace falta tener las mismas creencias, aseguró el ex gobernante Fidel Castro poco después de la visita del Papa Benedicto XVI a la nación caribeña y de comentarios de este en el sentido de que la ideología marxista no era viable.
Castro, quien se reunió con Benedicto el miércoles, publicó una de sus sus columnas de opinión el viernes en la que explicó que “para compartir la amistad no hay que compartir las creencias”.
El Sumo Pontífice visitó Cuba entre el 26 y el 28 de marzo.
Poco antes de arribar, Benedicto XVI, dijo a periodistas que a su criterio el marxismo tal como lo conocemos no era una alternativa real para el mundo actual.
Durante sus jornadas en la isla, Benedicto XVI pidió más espacio para la religión en Cuba, un estado laico, un reclamo histórico de la institución religiosa que desea tener escuelas y acceso a los medios de comunicación, ambos completamente estatales aquí.
Pero también criticó las sanciones económicas de EEUU que buscan presionar para cambios en el modelo político de la isla.
Castro no aludió el encuentro que sostuvo con el jerarca católico en la sede de la Nunciatura Apostólica de esta capital.

¿Qué hace un Papa?

2 April 2012
El Nuevo Herald
¿Qué hace un Papa? La pregunta de Fidel Castro no es tan absurda como parece. Y sería muy bueno que nos la hiciéramos todos con más frecuencia, no solo con respecto al Papa. Por ejemplo: ¿qué hace un Dominique Strauss Khan para merecer el reconocimiento y la admiración de tantos, para llegar a “dirigir” –hacia dónde, solo Dios lo sabe– las finanzas del mundo desde el timón del Fondo Monetario Internacional, y para llegar a estar a un paso de la primera magistratura en Francia? O bien, y para el caso, ¿qué hacen los tipos como Lloyd Blankfein, el chairman de Goldman Sachs, o Jamie Dimon, el de JP Morgan Chase, para justificar sus salarios y sus bonos (y los de sus secuaces)?
Nuestros “maestros simplificadores”, los flautistas del dogma del mercado, encuentran la respuesta en el libre juego de la oferta y la demanda, y procuran evadir cualquier pregunta incómoda con el “recurso” de comparar a los capos de Wall Street con los artistas o deportistas mejor pagados. Pero yo sé lo que hace Lebron James y como canta –y se mueve– Shakira, por ejemplo. Y también sé lo que hace el Papa, sobre todo después de actividades como su reciente visita a Cuba y a México (Fidel también lo sabe, pero al igual que a nuestros dogmáticos, le conviene hacerse el tonto).
Pero lo que hacen Dominique, Lloyd y Jamie es un misterio. Cuando menos es que son artistas, quizás sean la reencarnación de Los Tres Chiflados, que vuelven al cine este verano. Pero con DSK en el papel de Curly, la película llevará una calificación de X, no apta para menores.

Cuba: la nueva y vieja represión

Alejandro Armengol  
2 April 2012
El Nuevo Herald
Un joven sale de su casa, a comprar cigarrillos a la esquina, y un auto policial se le acerca, lo detienen y por 24 horas permanece en el calabozo, sin causa alguna en su contra, solo para dar tiempo de que termine la visita papal. Transcurrido ese tiempo lo ponen en libertad. Sacan a un hombre de la plaza donde Benedicto XVI está a punto de comenzar una misa en Santiago de Cuba, por gritar “Abajo el comunismo”, y mientras es llevado fuera del lugar varias supuestos feligreses lo golpean con impunidad. Alguien que viste una guayabera blanca le da un golpe en la cabeza y sigue allí de pie, impune, como si simplemente lo hubiera saludado. Un miembro de la Cruz Roja no sólo le da en la cara, sino que también lo agrede con la camilla, un objeto cuyo destino es trasladar heridos o enfermos, no servir como arma agresora. Del totalitarismo de Fidel Castro al autoritarismo de Raúl, la represión en Cuba está tornándose caótica y amenaza con volverse incontrolada.
No es que la agresión impune no se ejerciera en la isla con anterioridad, pero por lo general se recurría a ella en momentos de crisis, como durante el éxodo del Mariel. Ahora la crisis se ha vuelto permanente y ese sector soez de la población, donde el lumpen proletario ha recibido carnet de represor, y al resentido y envidioso le han dado carta libre para desahogar su frustración, ha sido seleccionado para llevar a cabo el trabajo sucio, ese donde la represión es más burda –el golpe, el insulto y la humillación– y visible.
Asistimos a una táctica con al menos dos objetivos claros: amedrentar y limpiarse las manos. Raúl Castro quiere mantener a las fuerzas armadas fuera del ejercicio cotidiano de amedrentar a la población, al tiempo que convierte al terror en una práctica cotidiana, pero sin una institucionalización aparente. Así el aparato coercitivo del gobierno se presenta como una institución protectora que garantiza el orden y no como una maquinaria destinada a crear miedo y hasta pánico. Por ejemplo, la policía y las fuerzas de seguridad están para proteger a las Damas de Blanco de la ira del pueblo. Los opositores no son sancionados con largas condenas –a no ser que traspasen ciertas barreras, tras varias advertencias– sino amenazados constantemente, detenidos unos pocos días, “desaparecidos” por unas cuantas horas.
Uno de los problemas con este tipo de tácticas –más allá, por supuesto, de la condena elemental– es que llega el momento en que se torna difícil de controlar.
Esa mujer que insulta y araña, ese hombre que sale con una cabilla en un cartucho, aquellos que forman parte de las turbas que agreden a varios ciudadanos indefensos que realizan una protesta pacífica, constituyen un grupo heterogéneo, al que aparentemente se controla fácilmente por medio de esos mismos mecanismos de terror, con pequeñas prebendas, algún que otro beneficio monetario o emocional y alimentando sus frustraciones y resabios, pero que al mismo tiempo resulta poco confiable, de gran inestabilidad emocional e irracional por naturaleza. Es decir, gente peligrosa que al tiempo que se alimenta y vive del caos es incapaz de comportarse con responsabilidad e independencia.
Hay que reconocer que hasta el momento el gobierno cubano ha podido controlar a sus turbas, pero hasta cuándo ello será posible resulta difícil de predecir.
Lo que llama la atención es que mientras el espectro amplio del sector más inconforme con la realidad cubana se transforma de acuerdo a las características de la sociedad actual, y se podría hablar de una disidencia tradicional –vertical en buena medida e ilustrada–, un fenómeno post disidente como son los blogueros y una oposición que proviene de las capas más desfavorecidas de la población –de baja escolaridad y bordeando o dentro de la marginalidad social–, la represión continúa anquilosada en sus formas más burdas. En última instancia, el “recurso perfecto” para acallar cualquier voz independiente en Cuba son los actos de repudio.
En ese sentido, se podría afirmar que el Estado cubano se comporta con una tacañería extrema y no admite la menor manifestación de independencia. Donde la función opositora ha evolucionado de un enfrentamiento radical al desacuerdo, la disidencia y la simple búsqueda de una vida propia, el gobierno continúa plantado en no permitir la menor apertura de un espacio político. Bajo una óptica represiva, es lógico que una negativa tan burda a cualquier tipo de reforma necesite de acciones y mecanismos igualmente burdos para sostenerse en el poder. Del agente de seguridad sagaz y de mentalidad fría al matón de esquina, dispuesto siempre a golpear al indefenso, como la forma perfecta de demostrar su poder.
Ante el más leve temor de amenaza, el régimen cierra filas. El terror es el único instrumento en que confía. La turba que ahora golpea y veja se apoya en el policía listo para encarcelar y en el tribunal sin decoro que condena la decencia. Pero al mismo tiempo se asiste a un fenómeno de desgaste, en que la represión más elemental e inmediata va quedando cada vez más en manos de sujetos irresponsables y agresivos por naturaleza. La conducta de estos sujetos es la cara más turbia de un monstruo con varias cabezas, y no debe verse de forma aislada: constituye la esencia del sistema imperante en Cuba.

Identifican a hombre arrestado en Santiago por gritar libertad en misa Papal

JUAN O. TAMAYO
El Nuevo Herald
viernes 30 de marzo del 2012
Un disidente cubano ha identificado a Andrés Carrión Alvarez, un santiaguero licenciado en rehabilitación social, como el hombre que gritó consignas contra el comunismo durante la misa oficiada en Santiago de cuba por el papa Benedicto XVI el lunes 26 de marzo.
El ex prisionero politico José Daniel Ferrer García reportó a través de la plataforma digital Háblalo sin miedo que el disidente Alfonso Chaviano Pelaez había reconocido a Carrión Alvarez.
El teléfono móvil de Ferrer Garcia estaba bloqueado y el Nuevo Herald no pudo contactarlo a él o a Chaviano Peláez para obtener mas detalles.
Según Ferrer García, Chaviano aseguró que Carrión Alvarez tiene 38 años, es de familia humilde y vive en el reparto Sorribes en Santiago.
Hasta la noche del jueves se encontraba detenido en la unidad de operaciones policiales en Santiago de Cuba, agregó Ferrer Garcia.

Llamadas a disidentes llegaban al MININT, por Juan O. Tamayo

viernes 30 de marzo del 2012
El Nuevo Herald
El Ministerio del Interior de Cuba no tiene que ser sutil cuando se trata de reprimir a los disidentes. A cargo de la seguridad nacional de un pais con un gobierno comunista, puede hacer casi todo lo que quiera.
Pero su descaro llegó a un máximo esta semana, cuando uno de sus números telefónicos fue usado en una campaña para bloquear los teléfonos celulares de cientos de disidentes durante la visita de tres días del Papa Benedicto XVI.
Los teléfonos celulares afectados claramente mostraron que las llamadas a los disidentes se desviaban al 204-1234, un número de La Habana asociado a la Unidad 9456-3 del Ministerio del Interior (MININT), en la esquina de las Avenidas 60 y 19, en el distrito oeste de Playa.
La Unidad 9456-3 aparece como una rama de una oficina del MININT en las Avenidas Línea y Paseo, en el Vedado, a una cuadra o dos de la sede principal del Directorio de Inteligencia del ministerio, similar a la KGB de la Unión Soviética.
Vecinos informaron que el edificio de Línea y Paseo tiene oficinas para agentes de la contrainteligencia y de la Seguridad del Estado, de acuerdo con Calixto Ramón Martínez, el periodista independiente que dio a conocer la historia el viernes.
Martínez y Roberto de Jesús Guerra, miembros de la agencia noticiosa independiente Hablemos Press, dijeron que confirmaron el desvío en sus propios teléfonos celulares y los de otros 16 disidentes cuyo servicio se restauró el viernes.
El Nuevo Herald confirmó que el número 204-1234 está asociado a la Unidad 9456-3 en una lista digital de números telefónicos sensibles del gobierno cubano que obtuvieron el año pasado periodistas. Repetidas llamadas del periodico a ese número no recibieron respuesta.
Las autoridades cubanas han bloqueado anteriormente los teléfonos celulares de individuos o grupos de disidentes cuando ocurren eventos importantes, presumiblemente para impedir que la información llegue a los partidarios o periodistas en el exterior.
Por ejemplo, los teléfonos celulares de Reina Luisa Tamayo y varios partidarios se bloquearon después de que la policía cubana los golpeó y detuvo en el 2010, cuando trataron de rezar en la tumba de su hijo, el preso político Orlando Zapata Tamayo.
Con la empresa ETECSA, el monopolio de las telecomunicaciones gubernamentales, a cargo de todo el sistema telefónico de la isla, las llamadas a teléfonos celulares bloqueados resultaban en mensajes grabados de que la línea estaba ocupada o que el teléfono estaba fuera del área.
No había habido una prueba material de la mano negra del MININT, pero el jueves Reiniel Biset, de 27 años, notó una pequeña flecha en la pantalla del teléfono celular de su madre, Rosario Morales, miembro de las Damas de Blanco.
Su teléfono, como los de varios otros cientos de disidentes, periodistas independientes y blogueros a lo largo de la isla, se bloquearon desde principios del lunes hasta el jueves tarde, quedando incapaces de hacer y recibir llamadas durante la visita del Papa Benedicto XVI.
Las llamadas a los celulares bloqueados durante la semana encontraban en su mayoría una respuesta con mensajes grabados de que el número no existía.
“Todo el tiempo que estuvo el Papa, cada vez que marcábamos el teléfono decía ‘llamada fallida’, dijo a El Nuevo Herald Biset, un disidente activo en el Comité para la Integración Racial. “Pero entonces vi una flechita que no estaba ahí antes”.
Al mirar en el menú del teléfono, supo que la flecha significa que las llamadas habían sido desviadas, y entonces vio que se enviaban al 7-204-1234. El número 7 es el código para La Habana.
“Todo lo que entraba en ese teléfono estaba ligado a ese número”, agregó Biset.
El MININT y el Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR) son considerados como las dos ramas más poderosas del gobierno en la isla porque están a cargo de proteger a la nación de amenazas externas e internas.
El MININT está a cargo de los directorios de Inteligencia, que espía en el exterior, y de Contrainteligencia, que protegen a la isla de espías extranjeros. También tiene una rama que controla a los disidentes, conocida como la “Oficina de Enfrentamiento” o el Directorio General para la Seguridad del Estado. Incluso los bomberos están bajo su control.
El MINFAR tiene sus propias secciones de inteligencia y contrainteligencia, y se cree que el Partido Comunista de Cuba tiene su propia rama de inteligencia, aunque mucho más reducida que la de las décadas de 1960 y 1970.
La lista de teléfonos cubanos sensibles incluye varios cientos de números, o alrededor de tres páginas, para el edificio en Línea y Paseo, de acuerdo con Luis Domínguez, un bloguero de Miami que obtuvo la lista el año pasado. Sólo algunos de esos números se asignaron a la Unidad 9456-3, agregó.
Hablemos Press ha publicado varias noticias importantes, y Domínguez ha hecho públicos algunos de los números de la lista sensible, como los teléfonos de la casa de la hija de Raúl Castro, Mariela, y del vicepresidente José Ramón Machado Ventura.